Todos los jugadores avanzados de poker conocen la importancia de tener una estrategia para jugar. A menos que a los usuarios les agrade perder dinero, entonces se debe ir con un objetivo fijo en ganancias, listo para retirarse cuando la mano no nos satisface de la mejor manera. Para esto, los jugadores profesionales diseñan tácticas y estrategias que les permite obtener ganancias la mayoría de las veces, independientemente de la mano que les toque. Aquí una estrategia de poker basada en los lugares que se ocupan en la mesa.
Las posiciones del poker son un factor determinante en la información que manejamos de los otros jugadores. En la mesa, las posiciones van rotando en la medida que avanzan las manos. Un jugador oficia de “dealer”, el cual es marcado con un botón. El usuario a la izquierda del dealer realiza una pequeña apuesta, llamada “ciega pequeña”, mientras que el usuario siguiente realiza una apuesta doble que se llama “ciega grande”.
Las posiciones tempranas del poker implican los tres asientos de la izquierda luego de la “ciega grande”. Estas posiciones suelen ser las menos favorables de la mesa, ya que los jugadores están obligados a jugar sin haber visto la actitud de los demás participantes. Es por esto que, cuando una busca una posición agresiva pero segura, solo debe apostar por encima de la ciega grande si posee un buen par de cartas altas (AA, KK, JJ o QQ) o un as con otra carta buena (AK, AQ o AJ). En todos los otros casos, nos retiraremos.
Las posiciones medias son aquellos tres asientos que siguen a las posiciones tempranas. Aquí ya se cuenta con un poco más de información sobre la actitud de los otros usuarios, que han igualado o apostado sobre la ciega grande. Si hemos visto una subida, debemos considerar que el usuario tiene una buena mano. Si poseemos cartas similares a las de posición temprana, debemos re-subir para aislar al oponente que ha subido anteriormente, caso contrario es momento de retirarnos. De esta forma, la posición agresiva cuenta mucho en el poker.